viernes, 19 de julio de 2013

Coito a tergo (o sexo anal para los amigos)

Hay una cuestión que interesa por igual a hombre y mujeres, bueno, mentira. A los hombres los obsesiona.

Se trata del sexo anal. Simple, rudo como suena, es una practica sexual consistente en la introducción del pene en el ano de la pareja. Para muchos resulta extremadamente placentero aunque otras personas lo encuentran doloroso, en muchos casos es un dolor psicosomático.

El tema del sexo anal viene, de todos modos, de hace miles de años atrás. En la antigua Grecia, la superioridad masculina se  demostraba tomando el hombre a la mujer por detrás y esta practica se llamaba coito a tergo (el termino se aplicaba al sexo anal como vaginal en el caso de las parejas heterosexuales). En Roma estaba prohibido que un romano tuviera sexo anal con otro ciudadano romano, no había ningún problema si lo era con una esclava/o. Recién en la Edad Media comenzó a ser tabú cuando se decía que era una práctica herética, hasta 2007 se lo consideraba un delito en EEUU, aun si era entre gente casada.

Según un estudio (de dudosa procedencia) el 40% de las parejas heterosexuales lo practicaron al menos una vez y, y entre el 10 y el 20% de las parejas lo practican regularmente. Al otro 60% les recomiendo intentarlo al menos una vez, uno nunca sabe si algo no le gusta hasta no hacerlo. Por mi parte, debo confesar, que siempre le escape y me sorprendió positivamente.

Pero mi idea no era contarles la historia del sexo anal, sino plantear un importante debate, surge de una situación en la cual me dijeron que para los hombres que una mujer acepte entregar el culo es casi tan importante como es para una mujer una propuesta matrimonial, aparentemente. 

Mi opinión es que se trata de un acto de confianza, pero el sexo en general lo es, decidir desnudarse ante alguien, mostrar todos los defectos de uno, es un acto de confianza, pero el sexo anal y "tragar" entran en una categoría especial. Las mujeres no le entregamos el culo a cualquiera ni andamos por la vida tragando niños crudos. ¿Es romántico? No, pero es un momento muy intimo, con una conexión distinta que una simple noche de sexo. Es imposible decir si es mejor o peor, depende de cada uno, pero hay una sola forma de averiguarlo chicuelos.

Siempre apoyé la idea de que hay que probar de todo, así que si aun no lo hiciste (teniendo las precauciones higiénicas necesarias) mi consejo es hacelo, al fin y al cabo hay que probar todo en la vida, y vas a hacer muy feliz a tu tipo. 
Mi mensaje para las damas: queres hacer feliz a un tipo, entregale el orto.
Mi mensaje para los tipos: el orto no se pide, se conquista! Pedirle a tu pareja insistentemente que lo haga si no quiere no rinde frutos, pero si lo "trabajas" los resultados van a ser mucho mejores!

¿Ustedes que opinan? ¿Están en el 40% que lo hizo o en el 60% que no? ¿Les gusta?



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